| La
chispa que encendió la mecha la pusieron veinticinco jóvenes cantando
en una plaza de Leipzig a mediados de julio. Para el lunes siguiente
ya era el doble de personas, y nuevamente el doble el lunes que le
sigió, hasta que finalmente los veinticinco jóvenes originales se
habían multiplicado por decenas de miles de personas. Y ya no sólo
en Leipzig, sino en más de una treintena de ciudades por toda Alemania.
El
llamado a revivir las montagsdemo —las “manifestaciones de los lunes”
con las que fue derrocado el régimen comunista de la antigua Alemania
Oriental— vino de Helga Zepp–LaRouche, dirigente del Movimiento
de Derechos Civiles Solidaridad de Alemania (BüSo), quien planteó
que era necesario completar la revolución inconclusa de 1989, que
reunificó al país y le dio a todos los alemanes un sistema democrático,
pero no trajo la justicia social plena.
La
Juventud Larouchista de Alemania llevó a la práctica el llamado
en Leipzig, que no sólo fue la cuna de las manifestaciones de los
lunes originales de 1989, sino que también fue donde el gran músico
Juan Sebastián Bach escribió la mayor parte de su obra para las
principales iglesias de la ciudad y para los famosos niños cantores
del Thomanerchor. |
El
que los organizadores del Movimiento de Juventudes Larouchistas
hayan logrado multiplicarse por decenas de miles en cuestión de
semanas, prueba el poder de las ideas. Los alemanes respondieron
al llamado de Helga Zepp–LaRouche, en parte, por las condiciones
objetivas. El Gobierno verdirrojo encabezado por el canciller Gerhard
Schröder aprobó un paquete de austeridad draconiano llamado “Hartz
IV”, para deshonor de su proponente, Peter Hartz, que de entrar
en vigencia como está contemplado a principios del próximo año,
cortaría en más de la mitad las prestaciones que reciben los desempleados.
Para colmo, los desempleados de largo plazo tendrán que deshacerse
de todas sus pertenencias con un valor de más de 26.000 euros. Es
decir, de sus hogares, sus autos, sus pólizas de seguro o cualquier
otra pertenencia de valor. Las medidas afectarán a entre cuatro
y medio y cinco millones de alemanes, entre ellos un millón y medio
de niños y adolescentes, quienes pasarán a las filas de la indigencia.
Considérese que al presente la tasa de desempleo en Alemania es
de 10%, y pronto uno se da cuenta del desastre que representa Hartz
IV.
La
población también respondió al llamado de Zepp–LaRouche por el disgusto
provocado por las declaraciones del ministro de Economía Wolfang
Clement, quien calificó las concentraciones de los lunes como “totalmente
fuera de lugar”.
Pero
las condiciones objetivas no fueron el factor más importante. Leipzigfoto.com,
una firma que vende fotografías para usos comerciales y turísticos,
publicó un par de fotos de los activistas del Movimiento de Juventudes
Larouchistas (MJL) y el BüSo mientras cantaban en una de las primeras
manifestaciones de los lunes, con el siguiente pie: “Hasta ahora
no son muy prominentes, ¡pero eso podría cambiar rápidamente! El
BüSo toca el alma de la nación”.
El
ex candidato presidencial demócrata estadounidense Lyndon H. LaRouche
explicó en una entrevista radial: “Mi esposa, quien es por naturaleza
una dirigente de verdad, una de las pocas que hay en la faz de este
planeta. . . organizó el programa para estas ‘manifestaciones de
los lunes’, especialmente en el estado de Sajonia”. El programa
trazado por Helga Zepp–LaRouche, añadió el ex candidato, “lo están
poniendo en práctica jóvenes. El futuro de los Estados Unidos está
en cómo veamos y usemos el poder de nuestra juventud, es decir,
a los jóvenes de entre 18 y 25 años de edad. . . Ése es el secreto
de lo que estamos haciendo, y funciona. Estos son jóvenes cantantes.
Quiero decir que estos tipos cantan; han tenido algo de educación
en el canto y cantan música coral. Cantan espirituales negros y
música coral, principalmente, en varios idiomas. Lo hacen en Alemania,
lo hacen en Francia, lo hacen en los Estados Unidos, lo hacen en
México. Esto inspira a la gente, como lo hizo en la convención [del
Partido Demócrata]. Nuestros jóvenes cantaron, unos cien y pico
de ellos estaban cantando en los entornos de la convención. Esto
tuvo un tremendo impacto en la convención. De este modo los jóvenes
tienen una gran capacidad de influir en la política, y ésa es la
cuerda de la que estoy tirando”. |