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"Nueva prueba al teorema de que toda función algebraica racional entera en una variable se puede resolver en factores reales de primer o segundo grado." (haga cliq para bajar el archivo .doc) |
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| En
materia de cualquier rama de la ciencia, siempre hay un principio universal
particular, fundamental, subyacente, que define de manera apropiada
la materia. Sin fidelidad a un principio válido tal no hay ciencia,
sino la mera opinión de un sofista, como es emblemático
en los acostumbrados libros de textos y la instrucción en el
aula de hoy. Todo principio físico universal comprobado por experimento corresponde al descubrimiento de alguna anomalía pertinaz en el dominio de la experiencia de la percepción sensorial. Tales anomalías reflejan el hecho de que el aparato de percepción sensorial del individuo humano es parte del organismo mortal del individuo viviente. Por tanto, nuestras percepciones sensoriales son la huella, no el pie mismo, del paso del universo real sobre nuestro aparato sensorial biológico. El reto para la mente humana consiste en descubrir el principio que ha generado esa huella. El concepto de Carl Gauss sobre el dominio complejo, que presentó en oposición a los fanáticos reduccionistas como Euler, Lagrange, et al., define un enfoque de la física matemática mediante el cual podemos mostrar una correlación funcional entre la parte percibida por los sentidos de la experiencia experimental y el principio invisible descubierto que gobierna la proyección de la sombra en cuestión, la huella del pie. En esa característica del descubrimiento del dominio complejo por parte de Carl Gauss reside su importancia en sí y la de que todo estudiante de enseñanza media y superior replique dicho descubrimiento dentro de su propio proceso mental interno, individual y absolutamente soberano. Es por ello que el Movimiento de Juventudes Larouchistas (MJL), en un esfuerzo extraordinario, pone a disposición de todos los estudiantes la, hasta donde sabemos, primera traducción al español del llamado Teorema Fundamental del álgebra de 1799 que el estadista Lyndon H. LaRouche ha propuesto como piedra angular del programa de estudios para el movimiento de juventudes. La importancia adicional del descubrimiento de Gauss es que le provee al individuo un criterio de veracidad con el cual abordar la historia de las ideas. Por ejemplo, los revolucionarios descubrimientos de Bernhard Riemann, más notablemente su disertación habilitante de 1854 y su tratamiento de las funciones abelianas, son el producto natural de la teoría general de superficies curvas que había desarrollado Gauss a partir de la semilla de sus ataques a Euler, Lagrange, et al., en su revolucionaria obra de 1799, El teorema fundamental del álgebra Sin embargo, la importancia de estos descubrimientos ya era implícitamente conocida por los astrónomos griegos preeuclidianos tales como Pitágoras, y también por Platón. El ensayo de Gauss de 1799 se refiere de un modo explícito a ese antiguo nexo preeuclidiano de los métodos geométricos de los pitagóricos y a Platón. El caso de doblar una línea, un cuadrado, o un cubo, es la ilustración más simple del razonamiento de los preeuclidianos de la época de Platón, y de Gauss después. Estos tres casos elementales de doblamientos paradójicos, ampliados por la construcción de los sólidos platónicos, ya definen ontológicamente lo que Gauss presenta como el dominio complejo. Además, como cuestión de principio científico-físico, el fundamento conocido de una ciencia de la economía se remonta al menos a las vidas adultas de Solón de Atenas y Platón. El principio fundamental que sustenta una ciencia de la economía, de cuya aplicación se deriva la economía moderna, es el concepto de “poder” (dúnamis en el griego antiguo) que adoptó Platón, principalmente de la obra de los pitagóricos. Todas las variedades importantes de las doctrinas modernas incompetentes sobre economía política, como el empirismo de Locke, Mandeville, Quesnay, Adam Smith y Jeremías Bentham, tienen su raíz en su incompetencia intrínseca al evadir o negar de plano la existencia del principio de “poderes”, como Euler, Lagrange, et al., han negado la existencia real de los principios físicos universales leibnizianos que tienen una autoridad superior en el universo a cualquier simple aritmética financiera o de otra índole. |
Lo
que los reduccionistas como Leonhard Euler, Thomas Huxley y Federico
Engels, o los reduccionistas más radicales Ernst Mach, Bertrand
Russell, Norbert Wiener y John von Neumann, nunca quisieron entender,
es que el individuo humano no es un simio superior ni una forma de
no-vida, como las simples máquinas. Esa observación
es el punto esencial del razonamiento contra los reduccionistas que
hizo Carl F. Gauss contra Euler, Lagrange, et al., en su obra de 1799.
Ahí desenmascaró los errores necios de Euler y Lagrange
sobre el tema específico de la física matemática.
El “dominio complejo” de las matemáticas, el cual
Euler, Lagrange y otros empiristas habían rechazado, refleja
el conocimiento del hombre de esos principios físicos fundamentales
que se prueban por experimento y que no se perciben de forma directa
mediante los sentidos. Contrario a Euler y Lagrange, el descubrimiento
singularmente original de Johannes Kepler de la gravitación
universal es emblemático de los principios cognoscibles a la
humanidad, que no pueden conocerse como objetos directamente mediante
la simple percepción sensorial Descargue
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