
Por
décadas, Lyndon LaRouche ha sido el economista y el candidato de la
exploración espacial, de la aplicación económica del "motor" científico
que representa un programa espacial competente, para transformar la
capacidad productiva del mundo y lograr la generación de nueva riqueza
con el uso de tecnologías avanzadas. El candidato que entiende el
papel que desempeña la exploración espacial en el desarrollo de la
mente humana, su poder, y su entendimiento.
Fue LaRouche quien puso en el centro del debate internacional el concepto
de un proyecto espacial Luna-Marte, en 1987-88.
Teniendo en mente ahora el discurso que pronunció el presidente estadounidense
George W. Bush el 14 de enero en el Centro Aeroespacial Goddard de
la NASA, en el que instó a los Estados Unidos a emprender un proyecto
espacial LunaxMarte, veamos los comentarios que hizo LaRouche el 10
de enero sobre la exploración espacial, durante una reunión ciudadana
de su campaña presidencial en Washington, D.C., misma que se transmitió
por internet al mundo entero por www.larouchepub.com/spanish y www.larouchein2004.com/spanish,
con traducción simultánea al español.
LaRouche arremetió contra el diario Washington Post por atacar la
propuesta del presidente Bush, que ya se había dado a conocer; aunque
no dejó de señalar numerosas fallas en la versión de éste de un nuevo
programa espacial estadounidense.
No obstante, LaRouche dijo: "¿Qué hay del programa espacial? ¿Qué
hay del de Bush? Él dice que tendremos un programa espacial. Bien,
Bush, a su propio modo atolondrado, hizo algo bien. Debiera ser un
alivio para todos nosotros que este presidente tan mal elegido pueda
hacer algo bien".
¿Por qué está bien? Porque, como LaRouche añadió, el programa espacial
Apolo de los 1960 y 1970 desencadenó toda una revolución tecnológica
en los Estados Unidos, "tal que por cada centavo que invertimos en
el programa espacial, recibimos al menos diez centavos de regreso,
en términos de los beneficios". Los beneficios económicos que produjeron
los descubrimientos científicos y el progreso tecnológico que se desprendió
del programa espacial, se esparcieron hacia otras esferas de la economía
de los Estados Unidos, y del mundo, para aumentar nuestra calidad
de vida y nuestro poder productivo.
"De modo que el programa espacial no fue dinero tirado en el espacio.
El programa espacial representó dinero que se invirtió en los poderes
cada vez mayores de producción del pueblo estadounidense, ¡por un
factor de 10!" Y, dijo LaRouche, "lo mismo debería aplicarse ahora".
Qué hacemos cuando exploramos el espacio: "¡Sondeamos el universo!
¿Para qué? Para descubrir nuevos principios físicos. Principios físicos
universales que, una vez descubiertos, se aplicarán a nuestra vida
en la Tierra. Y eso es precisamente lo que el programa espacial de
Kennedy demostró", dijo LaRouche.
Si no, ¿de dónde creen que salió la tecnología de nuestros teléfonos
celulares, de nuestros hornos de microondas, de nuestros aparatos
de sonido y de video con tecnología láser? Y, para abreviar, ¿de dónde
creen que salió toda la tecnología de las computadoras que hoy usamos
en nuestros trabajos y hogares? Visto así, hasta miedo daría el sólo
imaginar que el hombre nunca hubiera llegado a la Luna.
¿Por qué no reproducir algo que sabemos funcionó en el pasado? Pues
como Lyndon LaRouche dijo durante dicha reunión ciudadana que organizó
su comité de campaña, LaRouche in 2004, "tal como en la fase primera
del programa espacial de Kennedy, un programa espacial funcionaría
hoy como un motor científico, para darnos las nuevas tecnologías,
los nuevos principios, que aumenten los poderes productivos del hombre
sobre la Tierra".
Ahora ya saben qué decirle al necio ignorante que repite como perico,
"lo mejor sería que ese dinero se invirtiera en la Tierra", cada vez
que le preguntan su opinión sobre la idea de que el hombre se lance
a la conquista del espacio. Si uno es un poco listo, se dará cuenta
que nunca se gastó un sólo centavo en el espacio; todo ese dinero
se quedó aquí en la Tierra.
Para informarse más sobre las actividades de Lyndon LaRouche visite:
EIR Resumen ejecutivo